martes, 27 de diciembre de 2011

From me, to you

No puedo ponerme en tu lugar, no puedo sentir lo que vos, ni pensar como vos lo hacés.
No quiero llenarte de consejos trillados, frases sin sentido, ni palabras en vano.
No me siento cómoda en el papel de despertador, pero tampoco en el del que mira sin querer ver.
No me interesa ser quien te saque de ésta, me interesa ser quien te ayude a elegir salir.
No estoy lista para verte así, ni vos lo estás (y espero, que jamás lo estés), así que no veo el motivo por el cual seguís caminando por esta cuerda floja. Tampoco quiero entenderte, yo necesito volver a verte como antes, realmente es una necesidad sentir que estoy hablando con la persona que elegí para caminar conmigo, abrazar a quien tantas veces me escuchó, sonreír por tu sonrisa, alegrarme por tu alegría, y compartir todo mi tiempo con vos.
Todo el equilibrio que estás buscando, lo tenés más cerca de lo que pensás, de lo que creés tener; no más cómoda incomodidad, ni acostumbramientos, definitivamente llegó la hora de revelarse y caminar hacia la montaña, aunque tengas que estrellarte contra ella; es el momento de dejar de pensar en los posibles resultados, en las respuestas de los demás. Es el instante, es el tiempo que te dice a los gritos, que dejes de guardarte lo que debe estar afuera, todo lo que no te pertenece, te susurra con claridad que ya estamos grandes para vueltas sin sentido, que no sirve de nada llorar por dentro para que el resto no vea tus lágrimas; el tiempo te está hablando, te sacude, te ruega que empieces a caminar por donde tendrías que haber arrancado desde un principio, que dejes el otro camino para quien realmente se merezca vivir una vida que no le pertenece. Escuchalo, porque él es el que te va a ayudar a volver a vos, a encontrar tu calma, junto con tu nombre y tu forma de pensar y ser. Es el tiempo el único que te hizo llegar a este punto, y él mismo te está cacheteando e incitando a que dejes de huir y enfrentes todo de una vez. Es lo único que puedo decir, desde la egoísta posición de quien sólo quiere recuperar lo que alguna vez conoció y eligió; desde mi corazón que te extraña, al tuyo que tan olvidado tenés.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Se pierde entre la maraña de incógnitas, se mezcla con todos los suspiros sin causas aparentes, y de repente todo lo que decís no se piensa, salen las palabras formando frases que no sabés si tienen sentido...no lo sabés, y no te interesa; a nadie le interesa la coherencia cuando puede ver, desde la tierra, cómo se aleja la mente por entre las ramas, a la par del Sol. Y la seguís con la mirada sabiendo que va a volver cuando sea necesario, cuando tenga que despertarte y decirte las coordenadas de tu paradero; mirás todo con otros ojos, realmente no sabés si son los tuyos o lograste ver desde otro cuerpo, con otro motor. Quizás sea el aire el que haya cambiado, o el tiempo se haya detenido a mirar cómo vuela tu mente..esa que ya está cerca de una tímida Luna, que no se anima a dejarse ver con tanta claridad; esa mente que te ve desde arriba y no puede entender cómo seguís funcionando sin ella, y sin embargo disfruta tanto como vos estar suspendida. Ella lo disfruta, y vos ni te das cuenta, cerraste los ojos para poder ver mejor, para lograr imaginar todo lo que escuchás, todo lo que sentís, y así conocer realmente lo que ya tiene nombre y no explicación. Así, dejándola volar tranquila, vos pudiste ver cada detalle de las hojas, del paisaje, te divertiste imaginando gestos acompañados de ciertas frases, volaste mucho más alto y volviste antes, para poder abrir los ojos lentamente y ver cómo ella volvía..y observar cómo esta vez, no cambió nada.

martes, 15 de noviembre de 2011


El cielo brilla constantemente, con cualquier gamma en la que se presente, su resplandor es único; jamás se vieron tantos arco iris juntos en un sólo cielo, en un mismo instante, en una sóla persona. Todos los colores en sus ojos, todos los tonos en su sonrisa, todos los climas en su corazón; hoy tiene el mejor paisaje del mundo grabado en su cabeza para siempre, no cree poder (ni querer) olvidar ese cielo reflejado en aquellos ojos que ahora se cruzan con los suyos.

jueves, 13 de octubre de 2011

Ahora.

Cuando la sonrisa se vuelve constante y sin más motivos que la increíble sensación al sonreír.
Cuando el motor del movimiento deja de ser la cabeza, y comienza a ser el corazón.
Cuando es posible cerrar los ojos y saludar al alma con un suspiro.
Cuando lo mejor de la historia es el problema, y el desenlace es sólo una consecuencia sin importancia.
Cuando la música es el avión más veloz, el único globo que te eleva por encima de donde pueden volar las aves.
Cuando la lluvia es la mejor compañera para caminar la fría ciudad, el Sol es el protector y las nubes la inspiración.
Cuando te ves en esa persona como si fuese agua cristalina.
Cuando te dejan de interesar los por qué, y empezás a construir las respuestas a los cómo.
Cuando todo lo que realmente necesitás se resume en una plaza y un mate.
Cuando la rutina deja de ser mala palabra, y comienza a ser sinónimo de aventura.
Cuando lográs sentirte liviano sin haberlo siquiera añorado.
Cuando llegás a la conclusión de que tu meta es no tener meta.
Cuando encontrás el lugar que te estaba buscando desde que naciste.
Cuando te cruzás con la vida y le aconsejás que se tome el tiempo con calma.

Cuando ves todo con esa mirada que sonríe, con esa sonrisa que no para de observar; cuando te das cuenta de que no tenés nada claro; cuando escribís rápido y entusiasmado, es cuando podés afirmar, sin duda alguna, que sos feliz.


lunes, 26 de septiembre de 2011


..no importa lo que haga o diga, sonríe y se desvanece el entorno; bendito el día en el que formé parte de ese segundo plano, y aquel en el que sea la causa del tiempo detenido. Sonríe, ojalá pueda filmarlo alguna vez.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Lo ves caminando y afirmás que es feliz, por su soltura, su sonrisa constante y el movimiento de sus manos que marcan el compás de una canción que parece muy alegre; podés asegurar que no debe tener mayores complicaciones cuando lo escuchás hablar, porque tiene sólo palabras positivas, pretende solucionar la vida de los demás con la misma simpleza con la actúa en la suya, y a veces hasta lo logra. Cuando está serio es porque tiene sueño, o está pensando en la manera de dormir menos y vivir más sin estar cansado; cuando se ríe no puede escuchar lo que dicen los demás, sólo oye su risa haciendo eco en su cabeza hasta el punto de olvidarse de qué se reía (y esa sensación le parece inmejorable). Si no te contesta es porque está viajando, puede que ya se haya recorrido un par de continentes desde que comenzó la charla; no lo hace porque no considere interesante la conversación, se desvía fácilmente y vuela a una velocidad impresionante.
A veces piensa en lo poco que se da a conocer, y cree que nadie puede saber cómo es realmente; de ahí (cíclico y típico pensamiento) salta a la famosa frase "ni yo me conozco", se da la razón, se ríe un poco de él mismo y cae en la cuenta de que aseguró algo que no sabe con certeza. Todo el tiempo es un ir y venir eso de las certezas en su vida, nunca sabe lo que tiene claro (y últimamente descubrió que no quería saberlo).
Cuando viaja en colectivo todo le parece espectacular, nuevo, un paisaje para filmar, una historia por contar; todos los días hace el mismo recorrido, y nunca se cansa de lo que ve. Él tiene una visión sencilla de la vida, algunos lo llaman soñador (no debe ser el único) y otros, afortunado. Quizás todos, cuando lo ven pasar, piensen que es un tipo con suerte, por su manera ingenua de mirar la realidad; lo cierto es que tiene suerte de que todos ellos sean tan complejos, son el modelo a no seguir y el blanco a convertir.
Quizás vos, cuando lo veas pasar, pienses que es una persona feliz; posiblemente no te equivoques, posiblemente no tengas razón...y es que nunca se sabe cuándo es feliz alguien que no conoce la tristeza.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

(comienzos abiertos)


Mismo Camino. Nuevo Aire. Mismo Corazón. Nuevo Brillo. Misma Imagen. Nueva Ola-
Nuevo Andar. Mismo Cuerpo. Nuevo Amor. Misma Intensidad. Nueva Percepción. Mismo Mar-


(InterCambio)

domingo, 4 de septiembre de 2011

5 de septiembre de 2011 (toma 4)

¿De eso se trata?. No sé, no estoy segura. Claro, porque este es el momento en el que dejo de pensar en por qué no tengo certezas, y así logro salir de la burbuja (y entrar en otra, quizás) que tenía, como regla principal, analizar cada comportamiento, cada sentimiento y sensación que me atravesara. Puede ser que me esté dando cuenta tarde, puede que todo lo que hacía conmigo ahora sólo lo haga con el resto, o puede ser que me esté anticipando y esto sea sólo pasajero. ¿Te digo la verdad?, no me interesa saberlo; no me interesa saber por qué me cansé de pensar antes de actuar, ni por qué estoy cómoda en el lugar que supe criticar. Me interesa seguir caminando, y que si el clima quiere cambiar, cambie...yo soy la misma cuando hace frío, no cambio de nombre cuando sale el Sol, ni de corazón cuando llueve.
Ahora estoy riéndome de toda esta situación, se nota que los años no vienen solos, en mi caso suelen traer consigo una pila de hojas escritas, listas de todo lo que cambié (para bien y para mal) con respecto al año anterior; en mi caso, traen cada vez más preguntas, de esas que parecen imposibles de responder, y con el tiempo van desenredándose solas; en mi caso, los años, me traen motivos para despreocuparme un poco más, y menos razones para estar mirando hacia atrás. Las incoherencias de la vida, los misterios de los años, y las certezas de los hipócritas, son los que me hacen sentir cada vez mejor con ésta nueva faceta; ya no creo conocerme, no sé cómo son las cosas, la verdad de la milanesa ni si existe o no el destino. Hoy, no me interesa saber cuánto durará mi visión sobre mí, ni cuánto falta para tener respuestas; simplemente porque hoy, no me interesa conocerme ni responderme.

lunes, 8 de agosto de 2011

8 de agosto de 2011


¿Se lloran los amores perdidos?, ¿o se les agradece lo vivido?; no soy una especialista en el tema, tampoco creo que hay que serlo para poder preguntárselo (quizás sí para responderlo). En lo que sí creo es en las innumerables palabras de aliento, frases trilladas y chistes sin sentido para sacar una sonrisa a quien tanto la necesita; creo en algo tan simple como en un abrazo en el momento justo, y si lo hago es porque siento que lo importante no son los consejos de quien ya lo vivió, sino la mirada comprensiva que hace saber al otro quién va a estar ahí hasta cuando se te nublen los ojos y ya no logres percibir. Creo en esas personas que sin decir una palabra logran comunicar lo necesario, y también en aquellas otras que no saben hablar con la mirada, pero creen posible que unas oraciones funcionen de la misma manera.
Yo creo en quienes les hacen saber a sus hermanos lo necesaria que les resulta sus sonrisas, su alegría y su danza salvadora; porque es en ellos en los que se puede confiar, son ellos los que saben leer los ojos, y son ellos, también, los que se hacen las preguntas, no tienen las respuestas, pero no van a parar hasta que puedan encontrarlas juntos.
Yo creo en los buenos momentos, en los recuerdos felices, en los años de disfrute y no en los perdidos; yo creo en el agradecimiento a uno mismo por haberse permitido ser feliz, y en el empuje constante para poder agradecerse a futuro no haberse dejado caer.

miércoles, 3 de agosto de 2011

3 de agosto de 2011 (rompecabezaS)




y
siento
voy
mucho
pensar
a
estoy
solo
que
realmente
venga
salida
de
dejar
a
flaco
y
algo
voy
esto
Estoy
me
demás
así
quizás
logra
eso
dice
más
precipitando
tanto
como
la
dejar
lógico
que
hacer
bastante
cómo
rara
ser
lo
entusiasmada
me
nadie
sea
y
el
todo
un
y
se
sabe
lo
iluminada


(ser Y estar)

martes, 26 de julio de 2011

(del 27 de julio de 2011 al ...)

Todo este ritual me encanta, aún sin saber las consecuencias, sin siquiera haberlas meditado. Me gusta no tener un por qué, no saber si hay agua en la pileta, no parar de correr aunque no sepa si estoy o no perdida. La cosa es así, me gusta hacerme ilusiones, quizás sean sólo eso, pero quizás sean el principio de algo más grande. Sí, la cosa es así, estoy otra vez en el baile..¿cómo no bailar?; acá estoy contenta, con energías y sonrisas constantes, no sé cuándo empezó este tema pero hoy no quiero hacer otra cosa que bailarlo.
Este ritual me encanta, será la adrenalina, la cantidad de principios que imagino y los pocos finales que se me ocurren, o serán las infinitas imágenes que fotografío de ese paisaje que me invento.
Este es mi ritual, y salga o no como quiero, sigo disfrutando de ser la protagonista.

domingo, 17 de julio de 2011

18 de julio de 2011 (sopa de letras)

Silencio-camino-carta-brisa-óptica-milonga-decodificar-construir-párpado-aire-camino-viento-olas-silencio-correr-caminar-correr-querer-pasto-lapicera-hablar-reconstruir-dulce-tranquilidad-con-compañía-postergar-confusión-quien-partes-útil-corazón-camino-jardín-partir-no-sintonía-caparazón-frío-caminar-palidecer-soledad-tiene-particular-destruir-singular-Sol-correr-siempre-nada-pintar-corregir-siempre-carta-aire-a-repetición-cuantos-mira-amanecer-compañía-para-colaborar-exclamación-sin-costumbres-por-caída-y-fue-ascender-generalizar-fortaleza-certeza-basta-decir.

viernes, 24 de junio de 2011

25 de junio de 2011 (nudo-¿desenlace?)

Me autocensuro. Y yo pienso a qué lugar de mis archivos irán todas las frases que dejo por la mitad, las conclusiones que nunca son, las respuestas que realmente me niego a postular, o las descripciones de los sentimientos que aún no distingo. Me autocensuro todo el tiempo, y ni siquiera sé el por qué, no sé qué es lo que no me quiero dejar pensar. Me pongo barreras que pido al resto, se saque. Me doy cuenta y no sé cómo resolverlo. O sí, y no quiero verlo. Es un gran problema esto de no gobernarme.


(El gran problema es que me ría al ver lo rebuscada que soy, ojalá no pierda nunca mi sentido del humor.)


lunes, 13 de junio de 2011

14 de junio de 2011 (de adicciones)

Ahora, con el cerebro colapsado, te digo: qué lindo es haberte encontrado. Qué bueno es saber que te tengo cuando creo que no necesito a nadie más que a mí; qué bien se siente tener los pies en la tierra y el corazón en las nubes (y que sea gracias a tu sonrisa), y qué placentero es darme cuenta de que alguna vez elegí bien.
Ahora, con el cerebro colapsado y tu sonrisa en mi sonrisa, te digo: qué lindo es habernos cruzado.

lunes, 23 de mayo de 2011

23 de mayo de 2011 (estación)

El otoño no sabe el por qué, pero la gente lo aborrece. Y yo no entiendo por qué caminan enojados, con el ceño fruncido y un paso más ligero. Bueno, lo del caminar acelerado te lo acepto, pero por más cara de odio le pongas al viento que te corta la cara, la situación no va a cambiar, eh.
Hoy me cansé de ver gente refunfuñando por lo bajo, con los ojos entrecerrados y mirando a las hojas caídas como si fuesen las culpables de sus desgracias; y ninguno de ellos habrá pensado cuántas primaveras sonrieron por fuera y se helaron por dentro..¿hace cuánto tiempo que es otoño para vos?

miércoles, 11 de mayo de 2011

12 de mayo de 2011 (El espacio del Ave)

Qué difícil se me está haciendo encontrar un espacio en la rutina donde poder respirar aire puro, es decir, un momento sin nada para hacer más que desahogarme, liberarme y purificarme. Es bueno..sí, es bueno por donde lo mire, porque por un lado significa que tengo muchas cosas para hacer, de las cuales no me desagrada ninguna y me alegran por igual; por el otro, el tener poco tiempo para pensar es una meta muy ansiada, muy buscada por mí..siempre dije que tengo que pensar menos, y al hacerlo una vez cada tanto me deja ver con mayor claridad el paisaje pintado. Ey!encontré otra buena: desde que pienso menos y hago más, me dejé decir y hacer cosas mucho más mías..más de adentro, simples, concretas; sí, quizás en algunas me salió una faceta que desconocía, pero...¿no se trata de eso?, con veinte años no puedo pretender saber cómo soy, ya no quiero saber cómo soy...no quiero saber qué haría en tal o cual situación, ni me interesa describirme o escribir mi carta de presentación. Tengo una buena conclusión: ahora, encontré el equilibrio.
Bueno, quizás no..digo, ¿cómo se supone que voy a saber cuándo estoy equilibrada?..jamás!eso lo deben saber un par de privilegiados...o no, digo, o quizás no son tan priviligiados..¿te imaginás qué aburrido saber cuándo estás en tu eje?. No, bueno...hacé como que no dije nada sobre mi equilibrio. La cosa es que estoy feliz. Y todo se lo debo al No ejercicio de mi cerebro, a veces es bueno que las cosas no funcionen como deberían.
No tengo mucho tiempo para pensar, pero cuando encuentro un huequito me doy cuenta de que pensando menos, se siente más; o quizás, pensando menos simplemente se siente. Cuando encuentro el espacio para poder sacar conclusiones sobre mí, es cuando me doy cuenta de que vivo más en el aire que en la tierra; encuentro el espacio sin abandonar mi vuelo, porque volando se distingue con claridad el río del mar, volando se sabe para dónde se va (o sólo se sabe dónde se quiere estar). Cuando me hago un tiempito, reflexiono y me doy cuenta de lo lindo que es volar.

Encuentro este espacio, la continuidad de mi vuelo diario..

sábado, 16 de abril de 2011

16 de abril de 2011 (Blabla.)

Lluvia de fondo. Café mediante (quizás el tercero, y recién comienza la madrugada). Sólo una persona esperando lo que no debe. Un gato abandonó la pelea y se dejó vencer por el sueño en una cama cercana. Quizás no fue la mejor decisión quedarse pensando. Quizás necesitaba la reflexión. Las oraciones cortas comienzan a agradarle. Ya había escrito alguna vez sobre puntos seguidos y finales. Tiene la mirada perdida en alguna gota pasajera. Piensa en las nubes como coladores. Siente frío y hoy no le molesta. Cambia la cara cuando cesa el diluvio. Busca respuestas a preguntas sin sentido. Sabe que está en un momento de crisis. No lo acepta. Y hace bien. Dicen que los problemas uno se los autocrea. No está segura de que esa palabra exista. Cae la lluvia una vez más. Vuelve a sonreir. Como si hubiese ganado una batalla. Que esté lloviendo otra vez no es obra de sus deseos. No le importa y sigue sonriendo. La taza ya está vacía. Piensa en lo bueno que sería saber leer la borra del café. Nunca lo creyó cierto pero le causa curiosidad. No se sacó el pijama en todo el día. Sigue sonriendo. Ahora a causa de su sábado con gusto a domingo. Envidia a su gato por dormir tan profundamente. Y ahora se pregunta cómo es tener un sueño profundo. No tendría que envidiarlo porque él tiene fiebre y ella no. Mira hacia arriba. Hace mucho que no sueña como soñaba. Sabe a lo que se refiere. Vuelve a sonreir. Y ahora no sabe el por qué. Cree que tienen razón. Siempre está con una sonrisa. No sabe el por qué. Quizás sí. Es feliz. Simple. Claro. Piensa en lo predecible que fue ese intento de chiste. Ahora se está riendo en mute. Todos duermen. Menos ella. Ella. Que está haciendo un monólogo. Que no encuentra el sueño. Ni el amor. Sobre todo el amor. Que quiere más café. Pero que se lo niega a sí misma. Sino jamás va a dormirse. Y esto sería eterno. Y afuera sigue lloviendo. De a ratos para. Para después volver. Canta. Con la mente. Porque sino despertaría a todos. Y no quiere eso. Canta varios temas. Al mismo tiempo. Tiene energías para rato. No está tan segura de eso. No sabe cuánto tiempo más podrá estar en la misma situación. Cree que esa frase fue muy larga. Pero igual de cierta. No le gusta la comodidad. Se le cansan los músculos de esperar. Qué bueno que llueve con tanta fuerza. Quizás no es tan bueno. Piensa que el corazón también es un músculo. Y saca sus conclusiones. Odia sacar conclusiones. Como esperar. Vuelve a tomar café. No es bueno para su organismo. Ni eso ni tantas otras cosas. Extraña muchas cosas. Muchas personas. Se preocupa por su gato. Durmió casi un día entero. Está segura de que está dormido. Sí. Quiere ser más feliz. No. No sabe lo que quiere. Sabe que es feliz. Quiere otro tipo de felicidad. No. Tampoco está de acuerdo con eso. Va a viajar. Es la solución. Tiene que dormir. Tiene que dejar de pensar. Y dejar de cantar. No. Eso es lo que la mantiene viva. Y feliz. Quiere volver a bailar. Le cambia la cara. Qué amarga es la semana sin danza. Si se duerme ahora va a soñar algo lindo. Tiene un buen presentimiento. Ojalá no se defraude. Para defraudar hay gente más especializada que ella. Piensa que la mejor opción es hacerle compañía a su gato. No en la fiebre. Se pregunta si los gatos soñarán con personas. O sólo con más gatos. No quiere empezar a delirar. Y se va a dormir. Termina su café. Mira la cama desde lejos. No está sola. Está sola a la vez. Sonrie. Ahora tampoco sabe el por qué. Buenas noches corazón. Y de fondo, llovía.

miércoles, 6 de abril de 2011

7 de abril de 2011


Dicen los creyentes que los ángeles existen, que te guían, te acompañan, te dan fuerzas y no te sacan la vista de encima; dicen que todos tenemos uno, el cual ocupa su tiempo entero solamente en nosotros. Dicen, los creyentes, que los ángeles existen, y que todos tenemos uno. Los que no creen en ángeles, no pueden negar la existencia de ese alguien que desde algún lugar los está protegiendo, y les pueden poner diferentes nombres, pero el concepto sigue siendo el mismo. No se trata de ser o no religioso, ni siquiera de creencias o de fe, se trata de sentimientos, porque todos alguna vez sentimos que no estábamos solos (será que la soledad total no existe en el plano espiritual). Si de sentimientos vamos a hablar, las cosas se tornan complicadas, nunca sabemos con exactitud si lo que sentimos es lo que decimos sentir, y menos si lo que nos cuentan es lo que dicen sentir..entonces los sentimientos se tornan confusos, relativos según cada persona. Y acá viene la excepción (siempre hay una), porque no hay duda de que el sentirse cuidado desde el más allá es una sensación común en todos (o la mayoría) de los seres humanos, en todos los que conocieron a su alma gemela, su espejo y su contención en vida, y tuvieron que seguir conociéndose desde planos distintos; es un sentimiento que se repite en todas las personas que cuando miran una foto sonrien sin siquiera darse cuenta, y por dentro ven, sienten y ven, cómo se contagia la sonrisa en el cielo, en la habitación, en la fotografía, en el aire; sentirse cuidado desde el más allá es un sentimiento común en todas aquellas privilegiadas personas que conocieron el verdadero amor, aquel que es eterno, el que no tiene fecha de vencimiento, el verdadero amor. Sentirse acompañado, aún estando en la más absoluta soledad física, es ser afortunadamente amado.


Todos sabemos que es el sentimiento más poderoso, el lazo irrompible, el único que jamás va a desaparecer. Dichosos los que lograron amar en vida, dichosos los que pudieron comunicárselo al otro, dichosos los que tenemos, mirándonos desde algún lugar, al Verdadero Amor.

lunes, 4 de abril de 2011

4 de abril de 2011, (me voy)

..al mar para escuchar las olas cuando vienen y se van, para sentir la paz de ese amanecer del que estoy enamorada y me invade cada vez que cierro los ojos; al campo, para ver sólo verde, para respirar sin miedo y escuchar la paz; al río, donde no encuentre más que mi reflejo; quizás, también, a otra ciudad, una que me asegure tranquilidad, una donde no conozca ni un sólo alma. ..en este país, en este continente, del otro lado del hemisferio, en el límite de dos mundos, a media hora de mi lugar o a una vida entera de estas tierras; no me importa el idioma, no pretendo hablar con nadie más que conmigo (aunque todavía no haya descubierto el mío propio), y tampoco me interesa saber dónde estoy, me alcanza con estar. ..si es YA, me haría muy feliz, pero tener la certeza de que en cualquier momento puede suceder, me hace sentir una especie de entusiasmo mezclado con ansiedad e intolerancia, sentimientos comunes en mí pero nunca todos juntos. La realidad es que me da exactamente igual el lugar, cuánto tiempo pueda o quiera quedarme en él, cómo llegaré, dónde voy a dormir o cómo voy a conseguir comida; la realidad es que necesito irme un tiempo de acá, necesito dejar de ver todos los días los mismo árboles y las mismas caras largas en el micro, y por sobre todas las cosas, necesito Viajar. Pero, y esto es sumamente importante, no es una necesidad con las mismas causas de siempre: no quiero viajar porque no tolero más esta forma de vivir, no, quiero viajar para tener una imagen fresca del lugar perfecto, de Mi lugar en el mundo; una imagen que recordar cuando tenga la necesidad de viajar porque no soporte más al planeta entero. Quiero irme para sacar un millón de fotos con la mente por segundo, y tener un refugio mental cuando a fin de año no sepa para dónde empezar a correr. Amén.

martes, 22 de marzo de 2011

23 de marzo de 2011 (Buen día)


Hoy es uno de esos días en los que tengo la mente colgada de alguna nube; siento cómo le cae la lluvia en la cara, y cómo camina por el viento sin abrir los ojos, sin dejar de cantar ese tema que tanto se repitió durante la tarde, sin sacarse la sonrisa de los labios. Quizás el clima sea un factor determinante, quizás la proximidad de días de relajación sea la verdadera razón; no lo sé, pero tengo una teoría mucho más estimulante: estoy pasando, otra vez, por el camino en el que la mente se separa de mí, me mira desde afuera y me analiza como si fuese mi psicoanalista, y desde ese punto relaciona todo mi alrededor en una conclusión estupenda y alentadora.

Hoy es uno de esos días en los que pude entender cómo funcionan ciertas cosas en mi vida, y pude ver con claridad todas las señales que se me presentan. Sin ir más lejos, un día escribí una carta para alguien que (creo) nunca la leyó; en su momento las palabras que me salían de la mano eran solamente para ese alguien, sobre su vida y algunas cuantas frases de aliento y despedida. Y hoy, justamente hoy, encontré un borrador de esa carta, una hoja en la que leí un mensaje claro para mí, letras que se conjugaban para mostrarme el camino que tenía que elegir (y que justamente encaré hace poco tiempo), vocales y consonantes que parecían formar una flecha gigante hacia una misma dirección...señales hechas por y para mí, que jamás hubiesen podido formar parte de ese alguien al que iban dirigidas..

..hablé de "crepúsculos", "amaneceres" y "despertares"; nombré tres palabras que cobran un significado distinto hoy por hoy para mí, conceptos que describen una nueva etapa, una nueva manera de sentir y vivir. Me sorprende cómo una sútil despedida, una forma poética de mandar todo al tacho, se transformó con el tiempo en mi carta de bienvenida, en las instrucciones de uso de la vida, en el horóscopo del día de mi propia persona. Me sorprende que esté relacionando aquel momento nublado de mis horas con este continuo sol naciente de mi presente; me sorprende ver cómo ese eterno crepúsculo del pasado, hoy me parece una simple transición diaria; y me sorprende, también, caer en la cuenta de que desperté, tal y como describí en esa carta, tal y como pretendía poder sentirme después de escribirla.

Despertar es la mejor parte de dormir, es el instante de lucidez mental y espiritual, sensación parecida a la que debe tener un vitral cada vez que los rayos del Sol lo atraviesan, y toda la habitación se llena de sus colores, de sus formas. Despertar es lo que hacemos a diario, pero sentimos con tan poca frecuencia. Despertar, un concepto, mil sensaciones. Y como escribí aquella vez, "..sólo cuando dejamos de tenerle miedo a la oscuridad, es cuando enfrentamos la noche y volvemos a vivir el día..".





(Feliz despertar, Juli)

viernes, 25 de febrero de 2011

28 de febrero de 2011

No sé cómo se supone que tengo que hacer para remendar de una vez por todas el corazón, que hace unos años viene descosido. La última vez puse un parche, con los últimos alfileres que me quedaban, y terminó empeorando las cosas, haciendo cada vez más grande el daño; lo cómico, es que no me doy cuenta si es peor el remedio o la enfermedad, no sé distinguir lo que me puede hacer bien de lo que me va a terminar de hundir. Y si realmente me considero mínimamente pensante, es porque me puedo dar cuenta de todo esto al menos una vez que pasó..sino seguiría enredada en una maraña de hilos.

No sé cómo voy a hacer esta vez, tendré que cambiar de método, quizás la forma no es la recomendada..quizás me la pasé cosiendo a máquina lo que se cose a mano, con tiempo y dedicación; realmente estoy perdida, no sé por dónde empezar a arreglar tanta tela rota, pero ni te imaginás las ganas que tengo de haber terminado.

En blanco, la mente en blanco...saturada de tanto pensar la manera de tapar el agujero sin otro parche, evitando cometer el mismo error. Tengo la cabeza y el corazón cansados, porque lograron encontrar la solución a los recuerdos frecuentes, pero no pueden conseguir el último empujoncito para no caer en el mismo pozo, otra vez.

No quiero sentarme a esperar, y tampoco quiero tener tantos No por delante..pero hay una realidad, y es que no sé qué es lo que estoy buscando con exactitud, ni siquiera sé qué es lo que no quiero esperar sentada.

Este es el patético momento en el que me quedan bien todas las canciones, y en el cual tengo millones de sentimientos para plasmar, pero me canso de sentirlo y aún más de verlo escrito. Suficiente por hoy, terminó la sesión.

domingo, 6 de febrero de 2011

7 de febrero de 2011 (vacío sentimental)

Los presentimientos, tema que no suelo analizar, son peligrosos como para dejarlos pasar. Pueden arruinar tu presente, y colmar de desilusiones tu futuro. Pre-sentir no sirve de nada, la palabra está hecha justamente para que, al decirla en voz alta, veas lo ridículo que es sentir algo antes de tener un por qué. Entonces, ¿por qué basamos la mayoría de nuestros actos en presentimientos?, ¿por qué nos damos la cabeza una y otra vez contra la pared sin darnos cuenta de la causa?. Al fin y al cabo es tan estúpido como preocuparse, las cosas suceden por algo, te ocupes o no con anterioridad, lo presientas o no; cambiar el destino por un presentimiento es una mala decisión, dejemos de una vez por todas que fluya la energía y que pase lo que tenga que pasar: no se puede vivir la vida antes de nacer.
Hoy tuve un presentimiento, y notar que estaba sufriendo antes de tiempo hizo que caiga en la cuenta del tiempo perdido en intentar caminar más rápido de lo debido. No se puede perder ni una hora más pensando en el por qué de esa sensación anticipada, ya no hay tiempo que sobre para dedicárselo; no se puede vivir el futuro en el presente.

No voy a dar más importancia a los presentimientos, van a ir desapareciendo, y con ellos la desilusión por una predicción errónea, y la angustia de la espera a que no suceda lo que creo va a pasar. No voy a dar más importancia a lo ridículo, el destino llega solo y no me siento más a esperarlo.

Pre-sentir, es sentir en blanco y en vano.

lunes, 24 de enero de 2011

25 de enero de 2010 (Recordando lo que tengo que olvidar)

Tengo la receta para olvidar, para dejar de pensar toda la vida en las mismas cosas, y es tan simple como contradictoria. Conseguí, después de tantos aterrizajes forzados, la fórmula que me asegura un vuelo sin más problemas que la elección del destino; y es tan simple como contradictoria.
Hoy, sin pedir explicaciones a esa voz que cada tanto me regala las respuestas, pude sonreir con aires de satisfacción, como sonreiría un competidor subido al podio del primer puesto; hoy, sin darme cuenta, pude olvidar.
Y ojo que no se trata de olvidar egoístamente, uno sólo puede olvidar lo que realmente desea que no influya más en su presente, lo que hace mal al Hoy y al Mañana; no se trata de borrarse para siempre una imagen, una persona, un suceso..porque olvidar no es eliminar..olvidar es poder dejar en el asiento de atrás, de una buena vez por todas, lo que nunca tendría que haber ocupado el lugar del copiloto.

Sí, tengo la manera para lograrlo, y es tan simple como contradictoria: ante la necesidad de olvidar, no hagas más que recordar; uno puede estar toda una vida complicándose la existencia, pensando en no pensar más, tirando fotos, tapándose los ojos, algunos mirando esas fotos una y otra y otra vez, para así pensar todo el tiempo y terminar tapándose el corazón, obligando así a sus sentimientos lo que no puede ni siquiera hacer la mente. Uno puede estar toda una vida creyendo que olvidar es hacerse el desentendido con el tema, es mentirle a los demás y herirse a sí mismo, tapar los momentos con fotos inventadas. Sí, uno puede contarse un cuentito para dormirse tranquilo, y soñar que logró despejar las nubes, que logró olvidar. Pero no puede negar que al despertar las cosas siguen iguales, no sólo no olvidó sino que ni siquiera logró soñar. Entonces, si querés olvidar, no hagas más que recordar: tené presente el momento, la persona, tan presente como al motivo por el cual no lo querés en tu vida; no intentes esquivar lo imposible, afrontalo y desafialo, tu presente va a mostrarte que esos recuerdos tienen que estar en el pasado sólo por eso, porque es a donde pertenecen.
Olvidar no es matar, es archivar, y sólo logramos guardar en cajas cuando nos mudamos. Quizás podemos hacer una limpieza y tirar ciertas cosas innecesarias, pero también llevamos al nuevo lugar otras que sólo sirven para recordarnos cómo eramos antes, el pie justo para avanzar, para superarnos. Dejemos presente al pasado, pero nunca dejemos en el futuro al presente por culpa del pasado.

Si se trata de olvidar, se trata de recordar...

miércoles, 19 de enero de 2011

20 de enero de 2011

...y ahora empiezo a caminar yo, más lento que otras veces, pero por propia decisión. Espero tener el viento a favor, sino voy a tener que apurar el paso y afirmarme bien a mi suelo, a mis nubes y mi Sol.

Desde arriba se ven tantos cielos distintos, espero verlos a todos cuando tenga que bajar para volar...espero ver con claridad, espero dejar de esperar..